Corrían los primeros días de Julio de 1923 y la noticia de la visita de River Plate de la Capital Federal, invitado por la Liga Mendocina para jugar dos partidos contra combinados mendocinos, estaba en todos los medios gráficos.
Los porteños pocos días antes habían inaugurado su nuevo
estadio en Avenida Alvear y Tagle en la Recoleta y llegaban a la provincia como
subcampeones del campeonato de la Asociación Amateurs 1922 que había ganado
Independiente y cuyo desarrollo se había extendido hasta Mayo del año
siguiente.
El plantel arribó a la ciudad el Viernes 6 de Julio a bordo
del tren ramal Buenos Aires al Pacífico. Según Los Andes, sus dos
principales figuras, los cuáles habían sido convocados al combinado argentino
para enfrentar a los escoceses del Third Lanark días antes, eran su capitán Cándido
García “el cual mereció las felicitaciones del presidente de la República,
Dr. Alvear” y Roberto Taramasso “buen half, que tuvo a raya a la famosa
ala escocesa Glancy y Archibald”. El histórico diario también hace
errónea referencia a la ausencia del guardavallas Hércules Orio (debido a la
convocatoria al combinado argentino/uruguayo para enfrentar a los escoceses ese
8 de Julio y a su consiguiente reemplazo por Abelardo Lannot) el cual pertenecía
al club Tigre.
Por su parte el combinado mendocino se vio disminuido en su poderío ya que no pudo alistar a Vicente González (campeón sudamericano 1921) quien tuvo que ausentarse a la provincia de Córdoba por un asunto familiar.
Aquel Domingo 8 de Julio, en el estadio de Pacífico en calle
Perú y ante aproximadamente 3.000 personas se presentó River Plate.
Decía Los Andes: “…el field ofrecía un aspecto hermoso e
imponente. En los cuatro costados de la cancha se hallaba apiñada una verdadera
masa humana y fueron muchos los que presenciaron la lucha desde los árboles y
otros sitios más o menos estratégicos.
En el palco oficial tomaron ubicación los delegados
visitantes y las autoridades de la Liga, entre la que se hallaba el presidente
doctor Orfila. También se notó en el field, la presencia de numerosas damas, lo
que dio mayor realce al encuentro”.
A las 15:35 horas ingresaron los jugadores porteños,
capitaneados por Cándido García, luciendo camiseta colorada, negra y blanca.
Abelardo Lannot; Pedro Choperena, Jacinto Giúdice; Roberto Taramasso,
Cándido García, Pedro Etchenique; Emilio Medone, Gerónimo Uriarte, Pascual Licciardi,
Enrique Gainzarain, Francisco Osilio.
Seguidamente, los mendocinos capitaneados por Irisarri, luciendo camiseta azul y blanca a rayas verticales pequeñas.
El combinado fue integrado por jugadores del primer campeón y
subcampeón de la nueva Liga Mendocina, como así también del campeón de
la Copa de Honor:
Manuel Labrador [Atlético Palmira];
Emilio González [Gimnasia y Esgrima],
Venancio Torres [Atlético Palmira];
Salvador Gómez [Atlético Palmira]
Alberto Oliva [Independiente Rivadavia],
Mauricio Irisarri [Gimnasia y Esgrima];
Andrés Andía [Independiente Rivadavia],
José Deibe
[Independiente Rivadavia],
David Odino [Independiente Rivadavia],
Julio González [Gimnasia y Esgrima],
Juan Bautista Figueroa [Independiente Rivadavia].
Los porteños practicaron en la vaya que mira al Sud y los
mendocinos en la que mira el Norte.
Realizado el sorteo reglamentario y ganador el capitán
visitante, éste eligió jugar a favor del leve viento.
Comenzó el encuentro con toque de Odino para Julio González.
La primera situación fue para el equipo mendocino, una
combinación entre Deibe y Julio González y éste último erró el gol por centímetros.
A las 15:53 llegó al estadio el vicegobernador de la
provincia, Sr. Bautista Gargantini, acompañado de algunos funcionarios a quienes
el público tributó una calurosa demostración. Por este motivo, el jugo se
suspendió por un momento dando los jugadores el “saludo de práctica”.
Jugados 35 minutos de la primera etapa, Licciardi de bolea
tras un centro ceñido de Medone marcó el único gol de la tarde con un tiro bajo
y esquinado.
Dirigió la lucha el referee Olegario Rivamar cuya actuación
fue buena, siguiendo de cerca el desarrollo del partido y penando con severidad
las infracciones.
Sin embargo, en un momento del encuentro, amenazó con
retirarse del mismo.
Señala Los Andes: “Un foul tomado por Taramasso origina
una seria lucha frente al arco mendocino, al que puso punto final Torres,
alejando la pelota y poniéndola en poder de Andía, el cual, por indicación del
linesman, es penado por el referee, recibiendo éste una estruendosa silbatina
del público por considerarse injusta la infracción cometida. El referee se retira
del field, volviendo a él a instancias de los jugadores y delegados visitantes”.
Refiriendo a las actuaciones de ambos equipos dice:
“El conjunto de River Plate constituido con algunos
elementos nóveles, tuvo una actuación destacada”.
“La selección del cuadro mendocino había producido buena
impresión en los aficionados, por lo que se creía que su actuación en el
partido de ayer sería sumamente buena, como en efecto aconteció”.
Por la noche se desarrolló un banquete especial en el
restaurant El Progreso que incluía además de los protagonistas, a las
autoridades de los clubes miembros de la Liga Mendocina como a sus directivos y
simpatizantes que adquieran las entradas.
Al día siguiente, Lunes feriado por el festejo de la independencia,
ambos equipos se encontraron, nuevamente bajo el arbitraje de Rivamar, esta vez
en la cancha de la Asociación Sportiva Italiana en la Avenida San Martín al 500.
Un par de modificaciones se introdujeron: en el combinado Martín
Ayora [Gimnasia y Esgrima] por Torres y en River Santiago Ortelli por Osilio.
Los comentarios entre los aficionados locales atribuían el
contraste del día anterior a la mala suerte que habían tenido los mendocinos,
ya que dominaron durante casi todo el transcurso del encuentro. Otros por su
parte sostenían que el cuadro visitante no había podido demostrar todo su poder
debido a la ausencia de algunos titulares, el cansancio del viaje y por no
estar acostumbrados a jugar en cancha sin césped.
A las 15:30 horas aparecieron los equipos ante un numeroso
público que los recibió con una ovación.
Hubo mas juego y mas decisión por ambas partes, tanto Lannot
como Labrador fueron requeridos constantemente.
Abrió el marcador Gainzarain (para del diario La Palabra
fue Uriarte con recio remate luego de esquivar a Emilio González) a los 29 con
un débil shot luego de esquivar a Alberto Oliva.
Igualó el propio Emilio González de tiro penal, sancionado
por mano de Choperena al finalizar el primer tiempo. Lannot adivinó la
intención pero no pudo detenerlo.
En el entretiempo el vice gobernador de la provincia hizo
entrega de la copa de plata y doce medallas de oro que ganara el club Palmira días
antes en el Campeonato de Honor
A los 20 minutos de la segunda etapa revirtió el marcador Odino
con tiro de bolea tras centro de Figueroa que encontró desprevenido al
guardavallas.
A los 35 minutos el referee anuló un gol a Medone por haber
cometido “hands”.
Un minuto antes de la finalización del encuentro marcó Julio
González luego de una rápida combinación con Odino.
Concluye Los Andes: “Durante este encuentro el equipo mendocino se
mostró en todo momento superior al porteño, llevando la mejor parte en la lucha”.
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